domingo, 30 marzo, 2025
InicioSociedadMigrantes abandonaron el sueño americano y saturaron el empleo informal en México

Migrantes abandonaron el sueño americano y saturaron el empleo informal en México

SOCIEDAD

Miles de migrantes sudamericanos decidieron no continuar hacia Estados Unidos y ahora permanecen en México

De país de paso a destino final: México convertido en embudo migratorio

Lo que antes era un fenómeno de tránsito se ha convertido en un problema estructural.
México ya no es solo una escala para los migrantes. 
Esto se debe en gran parte al endurecimiento de las políticas migratorias de  Estados Unidos  bajo el nuevo mandato de Donald Trump.

Miles de sudamericanos  han comenzado a establecerse en ciudades mexicanas, no por convicción, sino por falta de opciones. La idea de que México es tierra de oportunidades se desvanece al ingresar al sector informal. Ahí sobreviven sin derechos ni garantías, mientras el gobierno sigue promoviendo la migración como si el país pudiera con todo.

| La Derecha Diario

Empleo informal saturado y sin control

La mayoría de estos migrantes trabaja en construcción, comercio ambulante o servicios precarios, sin acceso a seguridad social o derechos laborales. Su presencia no es culpa suya, sino del Estado mexicano, que carece de una política migratoria seria. Los empleadores se aprovechan de su vulnerabilidad, y los mexicanos compiten en un mercado laboral cada vez más deteriorado.

En lugar de ordenar la migración, el gobierno ha permitido una saturación silenciosa, sin regulación ni responsabilidad. Esto impacta directamente a las comunidades receptoras. Ahí aumentan la precariedad, el desempleo y la presión sobre los servicios públicos.

| La Derecha Diario

Regularización tardía y caos institucional

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados  (COMAR) está rebasada. Los trámites de asilo y regularización tardan meses, incluso años.  Miles de migrantes quedan atrapados en el limbo legal, sin papeles y sin futuro.

A pesar de este caos, el discurso gubernamental sigue siendo el mismo: hospitalidad, solidaridad, humanidad. En la práctica, ni los migrantes ni los ciudadanos mexicanos reciben atención real. El Estado simplemente mira hacia otro lado.

México no puede ni debe cargar con las crisis de toda la región

El país ya enfrenta una crisis de pobreza, inseguridad, desempleo y violencia, como para encima ser el “refugio alternativo” del continente. No se trata de xenofobia, sino de sentido común y responsabilidad institucional. México no tiene la infraestructura ni la capacidad para absorber una ola migratoria de esta magnitud.

La migración descontrolada solo beneficia a los coyotes, a los explotadores laborales y a los gobiernos que se lavan las manos. Mientras tanto, ni los migrantes ni los mexicanos tienen garantizados sus derechos. Ambos quedan atrapados en un sistema roto.

➡️ Sociedad

Más noticias:

Más Noticias